LA ÉTICA PROTESTANTE Y EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO
Libro escrito por mi, un economista y sociólogo alemán, entre 1904 y 1905, como una serie de ensayos. Más tarde se publicó como libro. No obstante, fue publicado desde 1905 en la revista Archiv für Sozialwissenschaft und Sozialpolitik.
Este libro no debe verse como un estudio detallado del protestantismo, sino como una introducción a sus trabajos posteriores, sobre todo a sus estudios de otras religiones. Cuando se refiere al protestantismo lo hace en general a su vertiente “puritana o quizás incluso a la «puritana tardía» o, como mucho, a la «calvinista» (raíz de la puritana). En cualquier caso, no cabe duda de que Weber centraría su estudio en lo que denominó el «protestantismo ascético» y en el que considero incluidos calvinismo, pietismo, metodismo y baptismo“. Define el espíritu del capitalismo como aquellos hábitos e ideas que favorecen el comportamiento racional para alcanzar el éxito económico. Tampoco establezco ningún tipo de causalidad o relación directa entre el desarrollo del protestantismo y el del sistema capitalista.
En suma, podemos sintetizar mi análisis a este respecto en dos puntos:
- La adquisición del dinero es casi el valor supremo de la vida.
- El ejercicio constante de una profesión —el trabajo— es una manera tan privilegiada para adquirir el dinero, que se presenta varias veces como fin, no como medio.
- Racionalidad: Es el trabajo que busca las maneras más adecuadas para obtener la máxima cantidad de riqueza. Los protestantes, que son la mayoría de la población, «han mostrado singular tendencia hacia el racionalismo económico, tendencia que ni se daba ni se da entre lo católicos, en cualquier situación en que se encuentren.» Weber (1999:32)
- La austeridad: Hace que se use mínimamente la riqueza acumulada. Aunada a las tres características precedentes, da lugar a una creciente acumulación de riqueza, o de capital por medio del ahorro.
- La descripción de la ética protestante, con dos grandes características:
- El ascetismo: «Y del mismo modo podría explicarse el fenómeno no menos frecuente y curioso […] de que muchas casas parroquiales hayan sido el centro creador de empresas capitalistas de amplios vuelos, lo que podría interpretarse como una reacción ascética de la juventud. Pero esta reacción falla cuando se dan al propio tiempo, en una persona o colectividad, la virtud capitalista del sentido de los negocios y una forma de piedad intensa, que impregna y regula todos los actos de la vida; y esto no se da solo en casos aislados, sino que también precisamente constituye un signo característico de grupos enteros de las sectas e iglesias más importantes de protestantismo.» Weber (1999:36,36)
- El enriquecimiento como señal de predestinación a la salvación eterna.
